El bienestar se ha convertido en un eje central del diseño arquitectónico. La luz, el aire, la radiación solar, la ventilación y la relación con el exterior ya no son asuntos meramente estéticos: son variables que influyen directamente en la salud mental, emocional y fisiológica de las personas. Esto quedó demostrado en la primera edición del WellSpaces Forum 2025, organizado por Ámbit Cluster durante Interihotel BCN25, un evento que reunió a neurocientíficos, ingenieros, arquitectos y especialistas en diseño sensorial.
Evento: https://wellspacesforum.interi-off.com/
Noticia oficial: https://ambitcluster.org/es/actualidad/noticias/3370-la-primera-edicion-de-wellspaces-forum-2025-posiciona-el-bienestar-como-ventaja-estrategica-y-motor-de-competitividad-empresarial
Los ponentes —David Kirsh, Edgar Sanjuan, Pablo Muñoz y Ana García— aportaron evidencia científica y práctica que demuestra que vivimos mejor cuando los espacios se diseñan desde el bienestar.
En este artículo sintetizamos las ideas más transformadoras y las aplicamos al diseño exterior residencial, donde las terrazas, áticos y jardines pueden convertirse en auténticos reguladores del confort humano.
Índice
1. La neurociencia confirma que la luz y la apertura generan calma (David Kirsh)
El profesor David Kirsh, de la University of California, abrió la jornada destacando algo que a menudo olvidamos: el cerebro humano necesita luz natural, amplitud visual y condiciones ambientales naturales para funcionar bien.
Kirsh explicó que la mente procesa con menos esfuerzo los entornos abiertos y luminosos que los espacios cerrados, ya que estos activan zonas cerebrales asociadas al control, la vigilancia o la alerta.
En cambio, cuando la vista se amplía, cuando la luz natural llega con suavidad y cuando existe una conexión visible con el exterior, el cerebro reduce su carga cognitiva y entra en un estado de calma.
Esta afirmación está respaldada por estudios de neuroarquitectura, una disciplina que investiga cómo los espacios influyen en nuestras emociones, productividad y salud mental.
Qué es la neuroarquitectura:
https://www.slowstudio.es/research/que-es-la-neuroarquitectura
Kirsh concluyó que los espacios exteriores bien diseñados —y especialmente los que permiten modular luz y apertura— mejoran el bienestar general de las personas.
Aplicado a una terraza o jardín, esto significa:
- permitir la entrada de luz natural sin deslumbramientos
- ofrecer vistas limpias hacia el cielo
- crear sombras suaves y regulables
- facilitar la transición entre interior y exterior
Estas ideas son la base del diseño bioclimático moderno.
2. Medir el bienestar ya es posible: la experiencia en directo de Edgar Sanjuan
Uno de los momentos más impactantes del WellSpaces Forum lo protagonizó Edgar Sanjuan, de Emogg, quien mostró cómo la tecnología actual permite medir en tiempo real el grado de bienestar que un espacio genera en las personas.
Sanjuan instaló en la sala cámaras de análisis emocional capaces de interpretar microexpresiones faciales, variaciones musculares, tensión mandibular, postura corporal y pequeños cambios en los ojos, todo ello sin que los asistentes realizaran ninguna acción consciente. La sala se convirtió en un laboratorio.
A medida que se modificaba la iluminación, la ventilación o la densidad espacial, los indicadores se movían:
- Cuando aumentaba la luz directa, aparecían microgestos de incomodidad.
- Cuando entraba luz suave y lateral, las expresiones se relajaban.
- Cuando se reducía la ventilación, los cuerpos se tensaban ligeramente.
- Cuando se reactivaba el movimiento del aire, las señales fisiológicas apuntaban a calma.
En directo, la audiencia observó cómo el cuerpo responde automáticamente al ambiente, confirmando lo que la neuroarquitectura viene documentando desde hace años.
Diseño biofílico: https://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_biof%C3%ADlico
Diseño pasivo y ventilación: https://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_pasivo
La experiencia dejó clara una idea:
el bienestar no es subjetivo; se puede medir.
Y las variables que más influyen son precisamente las que se regulan en un buen diseño exterior: luz, sombra, ventilación, apertura y sensación climática.
3. Radiación, clima y eficiencia energética: lo que expuso Pablo Muñoz
El ingeniero energético Pablo Muñoz aportó una perspectiva técnica indispensable. Explicó que la radiación solar tiene un papel decisivo en el consumo energético del hogar. Una mala gestión de la radiación genera:
- sobrecalentamiento en verano
- pérdida de calor en invierno
- picos de demanda energética
- disconfort térmico constante
Los estándares más rigurosos del mundo, como Passive House, han demostrado que controlar la radiación solar mediante soluciones arquitectónicas es la forma más eficiente de mejorar el confort y reducir consumo.
Passive House Institute: https://passivehouse.com/
Muñoz destacó la importancia de sistemas de protección solar exteriores móviles, capaces de adaptarse al clima real en cada momento. La arquitectura contemporánea pide elementos modulares que permitan:
- sombra completa en verano
- captación solar en invierno
- ventilación natural en primavera y otoño
- protección automática ante lluvia o viento
En otras palabras, espacios exteriores que no sean rígidos, sino inteligentes y dinámicos.
4. El bienestar como criterio proyectual: la visión clara de Ana García (Nook Architects / NeuronaLab)
La arquitecta Ana García insistió en un mensaje contundente:
“El bienestar tiene que estar previsto en el diseño desde el primer boceto, no ser una capa que añadimos al final.”
Para García, el diseño exterior es un escenario privilegiado para aplicar la neuroarquitectura, porque es donde interactúan de forma más directa luz, viento, radiación y percepción sensorial.
Desde su experiencia en NeuronaLab y en el Máster de Bienestar y Neuroarquitectura de LCI Barcelona, explicó que los exteriores deben diseñarse para ser habitables durante todo el año, no solo durante los meses cálidos.
Formación en bienestar: https://barcelona.lcieducation.com/es/programas-y-cursos/master-en-bienestar-neuroarquitectura-y-bioconstruccion
Artículo: https://weareshifta.com/disenar-para-el-bienestar-y-la-sostenibilidad/
Eso implica:
- estudiar cómo se desplaza la sombra según estación
- prever cómo circulará el aire en tardes calurosas
- permitir abrir vistas al cielo sin perder refugio
- integrar iluminación emocional para noches más largas
Sus ideas encajan con la arquitectura mediterránea contemporánea: espacios exteriores flexibles, modulables y diseñados para acompañar la vida cotidiana.
5. La luz natural como regulador biológico del bienestar
Diversos estudios científicos confirman que la luz natural regula:
- ritmos circadianos
- estado de alerta y sueño
- producción de melatonina
- cortisol (hormona del estrés)
- bienestar emocional
Un exceso de luz produce disconfort, mientras que una falta de ella altera los ritmos. Lo ideal es la modulación, algo especialmente importante en exteriores cubiertos.
En una terraza bien diseñada, la luz natural debe trabajarse como parte del proyecto: no basta con “dejar pasar luz”, sino que debe filtrarse, orientarse y acompañar a la actividad humana.
6. La ventilación: un confort invisible pero determinante
Aunque solemos relacionar el confort térmico con la temperatura, la ventilación es igual de importante. Un espacio exterior sin renovación de aire genera fatiga, incomodidad y sensación térmica elevada, incluso si la temperatura no es extrema.
El diseño pasivo propone dejar que el aire circule y ventile de forma natural. En exteriores, eso implica:
- permitir la salida vertical del aire caliente
- ofrecer apertura lateral para entrada de brisa
- evitar zonas de estancamiento
- modular la ventilación según estación
Diseño pasivo: https://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_pasivo
Entender esto permite que una terraza se convierta en un espacio utilizable durante prácticamente todo el año.
7. El bienestar emocional: la arquitectura también moldea cómo nos sentimos
Más allá de la luz o el clima, la percepción emocional de un espacio exterior tiene que ver con cómo nos hace sentir. La neuroarquitectura demuestra que la vista de un cielo abierto, una sombra suave, la sensación de refugio o una iluminación cálida pueden mejorar el estado emocional, reducir la ansiedad y favorecer la relajación.
Una terraza bien diseñada invita a:
- leer
- conversar
- descansar
- mirar el cielo
- estar a solas
- compartir
Cuando hablamos de bienestar, hablamos precisamente de esto: la capacidad del espacio para mejorar la vida cotidiana.
En este artículo recogemos aquellas ideas que transforman la manera de pensar el exterior y las conectamos con conceptos que ya hemos explorado en artículos de NUMA como:






